Me voy a comer el mundo
Gastronómico (apto para todos los públicos)
Estonia recibe a Verónica con los brazos abiertos, invitándola a participar en sus tradiciones más originales y divertidas, como el Kodukohvik. En este momento del año, los estonios transforman los jardines de sus casas en acogedoras cafeterías abiertas al público y allí se lleva sorpresas como la de participar en una cata de pétalos de rosa. Conoce, de primera mano, uno de los lugares más importantes para los estonios; la sauna, donde una familia estonia le muestra cómo se elabora una receta de jamón ahumado, con ella misma dentro de la sauna. Visita Pärnu, conocida como la capital del verano del país por sus extensas playas y acaba en Veerev Olu, un genuino local conocido por su plato para la resaca. En su paso por Tallinn, la capital, no se marcha sin probar el chupito de bienvenida que lleva por nombre Medusa y que no deja indiferente a nadie. Pasea por sus laberínticas calles medievales, hasta llegar a rincones llenos de misterio como el antiguo centro de espionaje secreto de la KGB y su recorrido cuenta con una parada en Telliskivi y Noblessner, la zona más moderna y joven de la ciudad. Allí conoce el ?Cocosita?, un cóctel que mezcla los aromas de Estonia con los intensos sabores de México. En una de las casas de cuento de este barrio, cocina, junto a un grupo de jóvenes estonios, el plato típico por excelencia, el Mulgipuder, una comida calórica y contundente elaborada a base de patata y avena.
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